La Isla

Menorca es la segunda isla más extensa en las Islas Baleares y posee un encanto que la convierte en un emplazamiento único.

Menorca alberga más playas e intimistas calas que sus islas vecinas Mallorca e Ibiza. Muchas de ellas, incluso en pleno verano, permanecen tranquilas y comparativamente sin afluencia masiva de personas. Podrá descubrir desde extensas y arenosas playas hasta litorales recónditos, flanqueados por dunas y agradables pinares, sin desprestigiar a un telón de fondo inmejorable, el azul cristalino del mar.

Entre la capital Mahón y la antigua capital musulmana de Ciudadela, en el extremo opuesto de la isla, se destapa un escenario espectacular de verdes colinas de perezoso declive, muros de piedra vista, rústicas casas blancas, sinuosos pasajes, paisajes volcánicos y lunares, puertos tradicionales de pescadores, mercados típicos de pueblo, etc., que consagran la rica variedad de escenarios fotográficos de la zona.

Menorca disfruta de una media de 315 días de sol al año y una temperatura media de 20°C.
Las Islas Baleares
Los cielos azules y la atmósfera pura proporcionan una calidad de luz insuperable desde el amanecer hasta el anochecer.

Designada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera, Menorca conserva sin lugar a dudas su belleza natural.